Romi Lazcano

Hola estoy en proceso de reconstrucción.
I'm

decidiendo

eliminando

limpiando

pintando

y...

bue... vos me entendés...

Tomamos decisiones todo el tiempo. Levantarse cada mañana es una decisión. Cepillarse los dientes. Peinarse. Ducharse. Arreglarse o no.

A veces las decisiones no son fáciles. A veces tardamos mucho tiempo en tomarlas porque nos tomamos mucho tiempo para pensarlas. A veces demasiado. Pero ¿existe un tiempo determinado para éstas cosas?

He aprendido con los años, que el tiempo no espera por nada, por nadie, ni siquiera por mí, en mi propia vida. También aprendí que nunca se pierde el tiempo. Todo te deja ese aprendizaje que debías experimentar.

Hoy sigo teniendo ganas de vivir la vida. Creo que nunca tuve tiempo para esperar a que la vida me traiga lo que era para mí. Soy la creadora de mi propio destino. Soy la responsable de él. He salido a buscarlo.

Soy caminante, no siempre lo he sido. Hoy no corro, pero avanzo. No necesito detener mi paso porque voy lo suficientemente tranquila como para observar lo que sucede a mi alrededor, y por supuesto, adentro mío.

No llevo mochilas. Me gusta dar. Entregar lo que recibo en tanto y en cuanto sea lindo y sano. Haciendo de ésta manera que la energía fluya. No hay nada que me estanque. Me dan amor, lo entrego y sigo la cadena que lo ha traído hacia mí. Así funciono. Así me permito ser.

He trabajado durante años mis oscuridades, a las que les agradezco haber existido, porque gracias a que las he conocido, pude elegir deshacerme de ellas. Y aún lo sigo haciendo.

No tengo culpas ni intento controlar nada ni a nadie, porque realmente no tengo mucho tiempo para que el miedo me paralice ante lo que pueda suceder. Por el contrario, vivo hoy y agradezco lo que soy y lo que tengo, soy feliz con ello. Si la vida me sorprende, bienvenida será la sorpresa y si no, también.

Intento ser mejor calidad de ser humano cada día. Y es algo complejo en la sociedad en la que vivimos. Intento dar lo mejor de mí, ser cada día más transparente, más agradecida, más empática y mil cosas más. Creo que este mundo necesita que nosotros tomemos conciencia de la urgencia de curar tanta enfermedad y no me refiero al COVID-19, sino a las que éste ha dejado más expuestas.

Intento ir por un camino que me permita ser genuina en libertad. Hace mucho conocí sobre jaulas que me asfixiaron y ya no las quiero más.

Hoy elijo vivir amando. Sin embargo, dí cuenta de que ya no Amo. Decir Te Amo se convirtió en una acción concluida que me llevó a preguntarme ¿Y luego qué?

Vivo amando de manera intensa, con todo mi ser, con mi cuerpo, con mis uñas. Vivo amando donde me dejen Ser. Estoy en acción constantemente. El círculo no se cierra. No se termina. Lo elijo infinito. Cambiante como mi naturaleza.

Amando el verde, amando mi cama, amando a los seres que me acompañan. Vivo amando a los animales que me enseñan tanto. Amando sueños, amando lugares. Amando lo que me rodea.

Amando con gratitud todo lo que elige irse de mi lado. Amando con gratitud todo lo que hoy elijo que se vaya.

A veces, a algunas situaciones o personas, nuestra presencia no les hace bien, entonces el aceptar, se convierte en el primer paso para amarlas de verdad y seguir nuestro camino por otro lado.

Para poder decir «te estoy amando», es necesario aprender a soltarlas en todo sentido: con el cuerpo, con la mente y con el alma. Soltarlas con todo nuestro ser.

En definitiva, me pregunto si amar es una decisión también?…

Momento de reconstruir. Momento en el que permanecerá lo que se atreva realmente a enfrentar y me mire con verdad. A los ojos. Como debe ser.

18-7-2020