Siento el ruido de las olas en el mar
Mi piel se pone triste,
Resuena en ella el recuerdo del mal
Y mil cuerpos en el aire a punto de estallar
 
Yo recién nacía, no paraba de llorar
Mi alma pequeña escuchaba  que algo querían callar
¿Y la libertad? Me preguntaba, ¿y la libertad?
Acabo de nacer en un país de muerte y bestialidad
 
En la plaza podía oír que las palomas cantaban
Era un grito de pena y desesperación
Es el mismo grito que escucho hoy
Cuando piden por justicia sin represión.
 
¡Nunca más!, por favor, ¡Nunca más!
Que no haya un espacio donde no poder hablar
Que no puedan mutilar las ideas
Mientras enmascaran  el diario  con  la paz mundial
¡Nunca más!, por favor, ¡Nunca más!
Ese olor a sangre quemada,
Una madre desterrada,
Y un hijo sin su propio hogar
¡Nunca más!, por favor, ¡Nunca más!
La justificación de que:  “algo habrán hecho”
Cuando lo que hicieron fue pensar

¡Nunca más!, por favor, ¡Nunca más!
Que no haya un espacio donde no poder hablar
Que no puedan mutilar las ideas
Mientras enmascaran  el diario  con  la paz mundial
¡Nunca más!, por favor, ¡Nunca más!
Ese olor a sangre quemada,
Una madre desterrada,
Y un hijo sin su propio hogar
¡Nunca más!, por favor, ¡Nunca más!
La justificación de que:  “algo habrán hecho”
Cuando lo que hicieron fue pensar

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