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En el año 2002 participé como actriz de un programa de entretenimientos que se llamaba «El merodeador nocturno», de Claudio Cavallaro, donde me he divertido mucho haciendo el papel de «La tiburona». «Es un ciclo donde la filosofía se viste de humor«… decía Claudio.

Hoy decidí recopilar los 12 monólogos que escribí y recitaba en aquel momento y publicarlos aquí. 

Programa 1

«Camino en la noche de ciudad Bartola, recorro sus calles intravenosas color piel animal enfurecido por las ardientes mareas de mi útero virgen de pensamientos católicos: Te encuentro. Me encontrás. Te miro, te observo. Te agarro. Te muerdo. Te toco. Te acelero. Piso el freno y te pregunto: ¿Qué tenés para ofrecerme en el show off de ésta noche?

Tengo hambre de músculos, sed de fluidos celestiales; te convido: tomame el mate, pero no te olvides, saboreame bien la bombilla, no te escapes. No tenés salida cuando mis uñas te descamen. vení, despacito, inundame…

¿Tenés miedo? soplame la conciencia y te sobo tus oscuros cielos en este lodo de fuego. Escuchame, mirame, sentime, volteame. Penetrate en mi excitado aliento que te cubro de cenizas los poros dorados de tu cuerpo. Parate, te siento. Te enredo en los lazos rubios de peste peligros encuentro.

No sé quien sos. No quiero saberlo. Llamame con tu celo cuan perro caliente en un campo desierto. Aullame. Amarrame a tu credo. Bebé la corriente explosiva de mi veneno mientras transpiro tu olor a bestia y te observo cara a cara sobre el poste de luz y vuelvo a amarrarte, te encarcelo, te muerdo, te acelero y corro y otra vez voy lento y respiro y jadeo y se mezclan los fluidos y acelero y más y así y explota el volcán y me quemo.

Lentamente me separo del poste y sigo caminando en la ciudad y vuelvo a mirar ¿a quién encuentro?»

 

Personaje: La Tiburona, Radio Splendid 2001 Programa «El merodeador nocturno»

Programa 2

Hola, sé que estás ahí, del otro lado, esperando oír mi voz y que te cuente que hoy quiero arrancarte la envestidura celestial que llevas puesta y hacerte mi demonio por un rato, tomarte de las manos, llevarlas hacia mí para que acaricies los sueños del mar…

Soy una tiburona con mezcla de sirena que te canta mientras vuelas, que te gime mientras jadeas, que te pega con sus aletas y a quien descamas todo el cuerpo mientras huelo tu aliento y lo mastico y lo deseo.

Revuelvo la cremallera de tu incienso en medio del delirio devastador que me lleva hacia el sol y con su calor te quemo. te convido una copa del más excitante veneno: mi sudor, mi fluido arrollador y mientras lo bebes se abren las páginas mojadas de un paraíso de placeres, allí en el lugar exacto en donde mis padres se divorcian y le dan la bienvenida a su dios, el ángel negro, el culpable de mi deseo.

Sé que estás ahí, escuchando los latidos acelerados de mi fuego, acercate a mí, acompañame en mi delirio, dejame quemarte la cabeza, yo pongo la tuerca y mientras me abrís la puerta, te bajo el cierre de la inconsciencia para hacer lío.

 

Personaje: La Tiburona. Radio Splendid 2002 Programa «El merodeador nocturno»

Programa 3

Soy una sanguijuela que quieres arrancarte y no puedes, porque te vence el deseo de la inconsciencia que te doy. La anarquía es la reina de mi cuerpo, con la cual te defenestro en una noche sin alcohol. Te miro con esa mirada que sé que te gusta, mientras mis manos van desabotonando tu miedo. Un cigarrillo encendido, un hilo de fuego que esparzo en tu rostro mientras respiro tu aliento.

Mis pulmones se desplazan haciendo ensanchar mis flores de hielo, grandes montañas sobre la caverna de tu pecho, cabellos dorados, cabellos que presionas con tus manos bajando mi cabeza hacia el infierno: punto exacto en donde me quedo por largo rato, mientras rompo las estructuras de tus días, haciéndote gozar en ésta ciudad Bartola, donde todo se puede, donde está permitido que vueles, y gimas, y jadees y voltees mi existencia y corras y aceleres y sí y dale y vamos y acompañame y gozame y sentime y amarrame y decime: ¿querés un touch ando go? Entonces escuchame: soy la tiburona y te estoy mirando como una bestia arrolladora y te estoy tocando como a un jerbo en celo y te estoy lamiendo como a la birome que llevas en tu boca, el cigarrillo sigue encendido… traeme tu copa.

 

Personaje: La Tiburona. Radio Splendid 2002 Programa «El merodeador nocturno»

Programa 4

Otra noche en ciudad Bartola en la que salgo de mi celda enfurecida, subo a mi auto y bajo en las frías calles de Moscú en busca de calor, calor animal, calor bestial que inunde la oscuridad de mis extramidades, calor que me libere de la sequía y me moje con su transpiración.

Infierno disfrazado de hombre, lléname de vos, vení que esta depredadora te invita a pasar la barrera del silencio juntos… Bebeme el jugo de los senos como mis corazones, pegáte a mi cuerpo y nadá conmigo, tomáme el mate por el frente y encendéme los cristales de la impunidad. Dejáme verter la corriente de lava en tu ombligo y que se desplace como latigazos en todo tu ser; permitíme destrozar tu miedo y hacerte temblar los minúsculos caminos para que invadan mi vientre en un acto pura y exclusivamente de placer.

Te encuentro en esta calle, me lanzo encima tuyo felinamente y con mis uñas pecaminosas, araño tu rutina, te cambio los papeles por una marquesina que dice «estoy a la vuelta de la esquina…¿qué querés hacer?.

 

Personaje: La Tiburona. Radio Splendid 2002 Programa «El merodeador nocturno»

Programa 5

Estoy soñando despierta, alucinando que recorro el locuaz faro muscular, color fuerte vendaval, con mi lengua: saqueadora perfecta de aceites naturales ricos para la piel; recostada en mi cama, que representa tu lecho de muerte, entre sábanas calientes, exhumando tu figura flemática para convertirla en pasional.

Ninfómana es mi ser viviente, mi estado natural, con el cual te levanto en oscuras noches de delirio para hacerte gozar y tomándo tu bajo vientre macrocéfalo lo hago explotar. Vestiduras de álamo plateado desbordan de mi piel, mientras te toco la moral haciéndola desvanecer, limpia consciencia te empeñas en tener, pero cuando en mí piensas, te invade la indecencia por quererme comer.

Mírame alma gemela, ven a mi encuentro otra vez, te grito, te guiño, te penetro en los poros y te hago temblar de placer, orgásmico llamado de mi cuerpo que quieres poseer.

No permitas que se intrigue éste incinerante encuentro pura y exclusivamente mental que tengo con tu centro existencial, te quiero tener aquí, en mi cama para poderte tocar y vaciar en tu pecho mi lengua mortal.

Llevo mi demencia en un rojo babydoll, tirame del presinto, cazón,  e inhumame en tu olor para matarme en el show off.

Personaje: La Tiburona. Radio Splendid 2002 Programa «El merodeador nocturno»

Programa 6

Nueva noche en ciudad Bartola en la que estoy vagando en sus cálidad aguas, que se penetran en mi cuerpo despojado de prejuicios, y se llena de pecados al sentir tus latidos en la maza ardiente del sentido, coloreando por cilindros rojos y mazos amarillos que se inflaman con el calor de la saliva y me escupen la divinidad de agarrar el mate por el frente y hacerlo mío.

Tengo la exclusividad de hacerte lo que quiero, de agarrarte por detrás y encender tu deseo, cual materia en el infierno, pero te muerdo y mastico la existencia y con mi lengua saboreo la camiseta color negro y te turo del pelo haciéndote gritar de dolor, ese dolor que me excita, ese olor que anhelo… me pregunto ¿qué sos?

Adán o Eva, no lo sé pero me caliento y me quemo al caer en la certeza de prender el incienso de la locura y que caigas del cielo para matarte de nuevo, como todas las noches, como todos los días, vivir en tu inconsciencia y que vivas de mí.

Tiburona es mi esencia, como tiburona te abrigo, y es la tiburona la que te rompe la cabeza y te saca del vacío. Vení a mi encuentro, cruzate en mi camino, mirame a los ojos, ¿Qué tenés para darme, temblor o delirio?

Personaje: La Tiburona. Radio Splendid 2002 Programa «El merodeador nocturno»

Programa 7

Estoy recorriendo un oscuro pasillo lleno de prendas íntimas dibujadas en las paredes, las miro, las huelo, las acaricio con el tacto de mis placeres, cierro mis ojos y te imagino en una danza de perfumes ardientes, mis sentidos comienzan a prenderse, mis pezones a endurecerse pero sigo caminando y encuentro una escalera y en cada peldaño hay cabellos de todos los colores, martillos de todos los grosores. Respiro profundo, te imagino adentro, paseando tus olores en un sin fin de coágulos rosados, sigo subiendo, descubriendo nuevas formas en la escalera, dándole a mis ojos ricos caramelos para degustar y pruebo una y lo muerdo después de saborearlo con mi suave cuerpo hasta que se disuelve con el calor de peste fuego, que en cada peldaño, y a medida que subo, se hace más intenso, pero no me detengo y mi mente no para de alucinar contigo, me todo, me acaricio como si fueran tus propias manos las que estuvieran encima mío y me persigo y miro para todos lados, quiero que alguien me vea…es entonces cuando sigo subiendo en ciudad Bartola, mis sueños divagan en un hilo de verdades, de tomarte el mate, arrancarte la médula y hacerte mío íntegramente sabiendo que te secarás cuando ya no me sirvas y te descartaré como a la jeringa que mastico todas mis noches, y mientras tanto…sigo subiendo…

Personaje: La Tiburona. Radio Splendid 2002 Programa «El merodeador nocturno»

Programa 8

Esta noche vuelvo a recorrer las calles de ciudad Bartola, buscando la esencia del aceite que al freírme emana olor a mentes despiadadamente carnívoras, mis pupilas se dilatan como las de un gato en medio de la noche, preparo mi mandíbula para arrancarte la piel de una sola mordida y me arropo con túnicas transparentes para que adviertas que no llevo ropa interior; mi cabeza está tan desnuda como las tuyas y mi boca cansada de tanta soledad: dame de beber el néctar de tus neuronas para que alimente mi fogosidad, me convierto en tu depredadora, te tomo el mate por detrás, araño la sociedad que te incorpora los conceptos de programación y mientras me devoras, separo mis piernas para dejar entrar a la soberbia cara de la felicidad.

Atáme con la soga que te tira esta mirada providencial, introducí tu pie en mi boca y dejalo escupir las palabras mágicas en tu lecho mortal. Tirame de los pelos y haceme tamblar, amarrame a tu credo, no te voy a dejar escapar, soy la tiburona, una sanguínea depredadora, soy lo que siempre soñaste, soy un arma mortal.

¿Venís conmigo? acompañame a jugar en un jacuzzi de frutillas en esta noche fatal.

Personaje: La Tiburona. Radio Splendid 2002 Programa «El merodeador nocturno»

Programa 9

Laberinto de caracoles dejan marcas en mis pies cuando se introduce tu animal metáfora en mi consciencia llena de arna, restos de euforia que me entrega la fatal noche que pasé contigo cazoncito, tu piel sedosa dejó babosa mi garganta y me chorrean de los labios los jugos gástricos del placer que me diste de beber en una copa de algodón verde.

Me excita tanto tocar las ramas de tu árbol, llevarlas a mi boca como a los peces que me alimentan todos los días… aún alucino con el salado caldo de tu aliento y las pezuñas que clavaste en mi cabeza despierta.

Estoy en la oscuridad que envuelve tu cuerpo y enceguecido te busco y me lanzo encima tuyo arañando tu figura con mis cabellos, envuelto por lentejuelas negras y olor a naturaleza hambrienta; escucho tu llamado animal que me grita el deseo de poseerme entre tus cavidades azules. Bésame el alma y llename de cenizas el orificio horizontal de mis olores.

Me detengo. Te miro y te pregunto: ¿alguna vez viste llover escamas de fuego?

Personaje: La Tiburona. Radio Splendid 2002 Programa «El merodeador nocturno»

Programa 10

Esta noche mi imaginación se expande, recorre un camino lleno de piedras preciosas, son tus ojos que brillan al sentir mi presencia, llego lentamente y te rodeo, te miro de arriba hacia abajo, te huelo, te convierto en un nuevo pasajero que sube esta noche a compartir conmigo en mismísimo infierno.

Entonces comienzo a sacarte la camisa, dueño de tus cristianos pensamientos y la turo al fuego para incendiar tu mente, sigo por tu cinturón para dejar libre al miedo y que empieces a temblar como un perrito caliente. Luego voy a los zapatos para que pises la realidad y luego a las medias para que puedas tocarla. Te arranco los pantalones para que sientas la piel de esta tiburona insaciable y descubro que vos tampoco llevás ropa interior, me vuelvo loca y muerdo tu virilidad envuelta en un condón y te turo a la cama, a éste colchón de agua mientras las olas te hacen mover de una manera que me da mucho calor.

Te saco fotos con mi memoria para mañana mirarlas y morir de euforia. Me siento encima tuyo, te doy vuelta, te zamarreo, te muerdo, te seduzco, te enveneno con mi jugo, agarro la manguera y me empapo con la lava que me da tu cuerpo, me excito, te jadeo y gritándote te enseño: cómo matarme en el show off y no morir en el intento.

Personaje: La Tiburona. Radio Splendid 2002 Programa «El merodeador nocturno»

Programa 11

Cerrá los ojos, por favor, cerrá los ojos, así…. tomá aire profundamente, sí, que se expandan bien tus pulmones, dame tus manos, ¿sentís mi calor? Claro que podés sentirlo, las llevo lentamente hacia el punto más oscuro de inconsciente, te siento pero no me alcanzan las cinco montañas de su figura, quiero más, entonces tomo tus pies y solo me alcanza el deseo para que puedan darse cuenta por sí mismos lo que quiero.

Y aquí están en medio de una laguna rosada con aroma a pasto mojado, succionando el orificio más placentero de la verdad. Me agarro muy fuerte de tu pierna para que no se pueda escapar, me subo a los atares y bajo al infierno a la vez, me convierto en una mezcla radiante en sirena o centauro, en el vino que has de beber.

Tu boca chorrea de sangre ya no te puedes contener quieres tener en tu lengua al anillo que te colocas en fiestitas de almacén, me gritas, me provocas, queres comer la fruta prohibida de esta tiburona que te toma el mate como ninguna otra y te hace estallar de placer, orgásmica sensación al eliminar tus pensamientos cotidianos y hacer que te rindas a mis pies, aletas que te pegan en la colita como si fueses un bebé.

OK. Te doy una copa, tomá, bebeme hasta el último sorbo, abrí los ojos y decime una cosa ¿Acaso ahora no te estás muriendo de sed?

Personaje: La Tiburona. Radio Splendid 2002 Programa «El merodeador nocturno»

Programa 12

Ciudad Bartola hoy nuevamente se convierte en mi escenario, pisando la moral de cualquier gusano que quiera treparme. Hoy llevo puesto un vestido de doradas hebras que se pegan a mi cuerpo marcando bien esta figura dulce y meliflua del neoclasicismo.

Mis pupilas comienzan a dilatarse al sentir ese aroma que conozco de memoria y hace que mis poros salgan de mi piel como globos al cielo, alló apareces tú: agua que he de beber hasta secar tu estanque, cristal de roca que guardo en la mejor copa hasta que llegue el momento de hacerlo gritar.

Camino en círculos a tu alrededor, te miro de pies a cabeza, no tiembles, dejalo para después, una suave brisa recorre mi fuente mientras estudio el lugar exacto en donde he de atacar, y solito vas desabrochando tu cinturón de seguridad, necesitas desesperadamente que toque el incienso, que lo prendo y lo haga explotar, pero yo simplemente te observo, me río y vuelvo a caminar.

Apoyo mi dedo anular sobre tu ombligo y lenta y verticalmente recorro hacia arriba todo tu pecho, doy vuelta por tu espalda y te muerdo suavemente, es allí donde ya no puedes contenerte, introduzco el dedo en mi boca, tienes sabor a detergente. Ya no me gustas, estas demasiado limpio, te miro de pies a cabeza, me río, te escupo la conciencia y sigo mi camino, buscando un perro sarnoso que transpire como un pez.

Personaje: La Tiburona. Radio Splendid 2002 Programa «El merodeador nocturno»

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